Figura 8, ADSS o lasheado: la decisión que compromete todo el proyecto
En un mismo poste, dos cables de fibra sujetos con herrajes que no se parecen en nada. Uno va agarrado por un clamp que muerde un tirante de acero. El otro va tomado por un kit de suspensión que abraza el cable completo, sin ningún metal de por medio.
La diferencia no fue una preferencia del instalador. La decidió, meses antes y en una oficina, alguien que eligió si ese cable llevaría metal por dentro. Y esa decisión no afectó a un vano: comprometió la ferretería de todo el proyecto.
Tres respuestas a la misma pregunta
La pregunta es quién carga el peso del cable entre poste y poste. Hay tres respuestas, no dos, aunque la discusión suele plantearse como si fueran dos.
Figura 8. El cable trae su propio tirante. Un mensajero de acero corre paralelo al núcleo óptico dentro de una cubierta común, y esa sección transversal en forma de ocho le da el nombre. El cable se sostiene a sí mismo porque lleva el acero incorporado.
ADSS. El cable se sostiene solo, sin nada de metal. Las siglas lo dicen: all-dielectric self-supporting. La resistencia mecánica la aportan hilos de aramida dentro de la propia estructura del cable.
Lasheado. El peso no lo lleva el cable, lo lleva un mensajero tendido aparte. El cable va enrollado en espiral alrededor de ese mensajero con un alambre fino, el lashing wire, aplicado con una máquina lashera. Es la arquitectura de la que menos se habla y la que más sentido tiene cuando ya hay un mensajero instalado que se puede reutilizar, o cuando conviene tender el mensajero y el cable en fases separadas.
Lo que ya dijimos, y lo que nos faltaba decir
En la guía de fibra óptica en postes eléctricos señalamos que un cable ADSS totalmente dieléctrico no tiene parte metálica que aterrar, y que esa es su ventaja en poste compartido. Es cierto. Y está incompleto de dos maneras que conviene corregir acá.
La primera es que el código no premia al ADSS tanto como suele creerse. La regla 230.F del Código Nacional de Electricidad, Suministro, distingue tres casos y no dos:
- Un cable de fibra sostenido en un mensajero efectivamente puesto a tierra en toda su longitud recibe la misma distancia de seguridad exigida al conductor neutro.
- Un cable totalmente dieléctrico, o sostenido en un mensajero totalmente dieléctrico, recibe exactamente esa misma distancia.
- Un cable sostenido en un mensajero que no cumple ninguna de las dos condiciones anteriores queda sujeto a las distancias, más exigentes, de ese mensajero sin puesta a tierra.
Léelo dos veces, porque cambia el argumento habitual. En lo que respecta a las distancias de seguridad que fija el CNE, el ADSS y el Figura 8 correctamente puesto a tierra reciben el mismo trato. La equivalencia es sobre ese criterio y no sobre todo lo demás: mecánicamente, en mantenimiento y en modos de falla siguen siendo dos arquitecturas distintas. El trato más exigente no recae sobre el metal, recae sobre el mensajero que no cumple las condiciones de puesta a tierra previstas por el código, y eso puede fallar por diseño, por instalación o por mantenimiento. La ventaja del ADSS no es que la norma lo prefiera, es que no depende de que se sostenga una conexión a tierra durante veinte años.
Y esa dependencia tiene número. La regla 032.C.1 fija intervalos máximos de conexión a tierra: al menos una cada 400 metros cuando el mensajero es apropiado como conductor de puesta a tierra del sistema, y al menos una cada 200 metros cuando no lo es. Y la misma regla 032.C exige que los mensajeros y las retenidas que deban ponerse a tierra en la misma estructura de soporte se enlacen equipotencialmente entre sí. Elegir Figura 8 en poste compartido no es comprar un cable: es adquirir una obligación de mantenimiento periódico que va a sobrevivir a quien firmó la compra.
La segunda cosa que faltaba es más incómoda, y es el resto de este artículo.
El ADSS tampoco es gratis
Quitar el metal simplifica los requisitos de puesta a tierra y abre otro frente que el Figura 8 no tiene.
Un cable ADSS instalado cerca de conductores energizados queda expuesto al campo eléctrico. Sobre su chaqueta se deposita contaminación, polvo, sal, humo, y cuando llega la humedad de una garúa, una niebla o el rocío, esa capa se vuelve parcialmente conductora. Circula entonces una pequeña corriente superficial que va secando la capa de forma desigual. Donde se seca, esa banda seca concentra todo el gradiente de tensión, y salta un arco pequeño. Ese es el dry band arcing, y su efecto acumulado es la erosión térmica de la cubierta hasta comprometerla.
No es folklore de instalador: el fenómeno está documentado en literatura técnica y en publicaciones del IEEE sobre dry band arcing en cables ADSS, y es la razón por la que existen chaquetas específicas resistentes al tracking. La norma IEEE 1222-2019, complementada por su Corrigendum 1-2025, cubre construcción, desempeño mecánico y eléctrico, criterios de aceptación y ensayos para cable ADSS destinado a líneas eléctricas. El corrigendum corrige el ensayo de vibración eólica, así que no afecta a lo que aquí se cita, pero si vas a referenciar la norma en un pliego, cítala con el corrigendum.
El parámetro con el que se decide se llama potencial de espacio: la tensión que el campo eléctrico induce en el punto exacto donde va a ir el cable. Y acá viene una precisión que conviene tener clara antes de cotizar. Los fabricantes, no la norma, recomiendan chaqueta estándar hasta un potencial de espacio del orden de 12 kV, y chaqueta resistente al tracking por encima de ese valor y hasta unos 25 kV. Hemos visto ese mismo umbral en fichas de fabricantes que compiten entre sí, así que funciona como convención de industria, pero no es una exigencia normativa.
Dicho eso, el umbral ya salió del catálogo. Las especificaciones técnicas de un proyecto estatal peruano de banda ancha exigen chaqueta anti-tracking justamente en los puntos de apoyo sometidos a potenciales en el rango de 12 a 25 kV, con lo cual, sin ser norma, en ese contrato es obligación. Volvemos sobre ese documento más abajo.
Lo importante del dato es otra cosa: el potencial de espacio se calcula para el punto de instalación, no para la línea en general. Dos tramos de la misma ruta, a distinta altura sobre la misma estructura, pueden necesitar chaquetas distintas. Elegir un solo tipo de ADSS para toda una ruta sin evaluar el potencial de espacio tramo por tramo lleva a una especificación inadecuada en la parte de la ruta que no se miró, y es un error que no se ve el día de la instalación.
Lo que le pasa al Figura 8
Para que la comparación sea honesta, el mensajero de acero también trae su propia lista.
Se corroe. Es acero galvanizado a la intemperie, y cuando aparece el óxido rojo el recubrimiento ya se consumió. En emplazamientos con alta deposición salina esa cuenta se acelera bastante, y no toda la costa es igual: depende de la distancia al mar, de la exposición y del abrigo del punto concreto. Lo tratamos aparte en la guía de corrosión de herrajes en zonas costeras.
Se fatiga. El IEEE documenta que las fallas por vibración eólica en cables aéreos ocurren característicamente en los puntos de sujeción, no en medio del vano. Es un fenómeno acumulativo, y el mensajero metálico es justo el elemento que lo acusa.
Es un conductor paralelo a una línea energizada, con todo lo que eso implica en tensiones inducidas, que es precisamente el motivo por el que el código lo obliga a estar aterrado y enlazado.
Ninguna de las tres lo descalifica. Un Figura 8 bien especificado, bien aterrado y con un plan de inspección es una solución perfectamente sólida, y el código así lo trata.
Lo que no evita ninguna de las tres arquitecturas es el mantenimiento. Lo que cambia es qué hay que ir a mirar:
| Arquitectura | Qué se inspecciona |
|---|---|
| Figura 8 y mensajero metálico | Continuidad de la puesta a tierra, enlaces equipotenciales y estado del recubrimiento |
| ADSS | Estado de la cubierta y de los herrajes de suspensión y retención |
| Lasheado | Mensajero, amarre y paso del lashing wire |
Un plan de mantenimiento que no distingue estos tres frentes está inspeccionando la arquitectura equivocada.
Cuándo el lasheado es la respuesta
Es la opción que se descarta por costumbre y a veces es la correcta.
Tiene sentido cuando ya hay un mensajero tendido, propio o de una red anterior, y aquí hay que ser estricto con una cosa: que exista no significa que sirva. Antes de apoyarse en él hay que verificar cinco cosas, y ninguna se resuelve mirando desde el suelo: capacidad mecánica remanente, estado del recubrimiento, continuidad eléctrica, propiedad o autorización de uso, y puesta a tierra efectiva. Dar por aterrado un mensajero heredado es de los supuestos más caros de este rubro, porque el código le aplica su peor distancia justo cuando esa condición no se cumple.
Verificado eso, el cable a instalar puede ser mucho más simple, porque no necesita cargar nada, y el tendido se apoya en una estructura que ya está pagada.
También tiene sentido cuando conviene separar las dos operaciones en el tiempo: se tiende y tensiona el mensajero en una campaña y se lashea el cable en otra, lo que permite dejar la ruta mecánicamente lista antes de comprometer el cable óptico.
El lashing wire es un alambre fino, típicamente de acero inoxidable o galvanizado, y se aplica con máquina. Fabricantes de referencia del sector publican el procedimiento recomendado con bastante detalle, y conviene seguirlo: un lasheado con paso irregular o mal tensionado deja tramos donde el cable trabaja por su cuenta, que es exactamente lo que se quería evitar.
La decisión compromete la ferretería de todo el proyecto

Un poste como el de la foto, de una inspección nuestra en Chiclayo, suele tener cables de más de un operador y de más de una época, cada uno con su propia arquitectura y su propia familia de herrajes. Por eso la decisión no se toma mirando el cable, se toma mirando el poste al que va a subir.
Acá está la parte que se paga en el almacén y no en el poste.
Cada arquitectura exige una familia principal de sujeción y retención distinta, y ahí no hay intercambio posible. Algunos accesorios auxiliares sí pueden compartirse, pero eso lo decide el diseño, no el parecido físico. El Figura 8 se sujeta con clamps que muerden el mensajero. El ADSS necesita kits de suspensión específicos, que se seleccionan por el diámetro exterior del cable y por la tensión de trabajo del vano, y que no son intercambiables con los anteriores por más que se parezcan a simple vista: un herraje que no corresponde puede transmitir al cable cargas que su fabricante nunca previó. El lasheado necesita el mensajero, su ferretería de retención y anclaje, y el lashing wire. La selección concreta del clamp la desarrollamos en la guía de tipos de clamps de suspensión, y el dimensionamiento del mensajero en la guía de calibre del alambre mensajero.
La consecuencia práctica es la que casi nadie anticipa: cambiar de arquitectura a mitad de ruta deja dos inventarios que no se ayudan entre sí. Lo que sobró del primer tramo no sirve para el segundo. Y la cuadrilla que ya aprendió a montar uno tiene que aprender el otro.
Por eso conviene decidir esto al principio y para todo el proyecto, y si de verdad hace falta mezclar arquitecturas, hacerlo como una decisión declarada, con su material presupuestado por separado, y no como un descubrimiento a mitad de obra.
Dos documentos peruanos que miran el ADSS desde ángulos distintos
Vale la pena mirar cómo se resuelve esto en la práctica local, con dos piezas que conviene no confundir porque responden a objetivos distintos. No se contradicen: uno especifica qué comprar y el otro justifica cómo instalar.
La primera son las especificaciones técnicas de la red de transporte de un proyecto estatal de banda ancha. Ahí el ADSS no es una opción sino un requisito contractual, y llegan al detalle: exigen que el contratista observe las pautas de instalación de la norma IEEE 1222, y exigen chaqueta anti-tracking en los puntos de apoyo sometidos a potenciales eléctricos en el rango de 12 a 25 kV. Es decir que el umbral que los fabricantes recomiendan ya viajó a un pliego peruano y se volvió obligación de contrato. Ese documento añade además una regla de desempate: para ese contrato, si los procedimientos del fabricante discrepan de la norma, prevalecen los del fabricante del cable. Es una cláusula útil de conocer y de proponer, pero es de ese pliego y no una regla general.
La segunda es un expediente técnico presentado por un operador privado ante OSIPTEL para instalar ADSS sobre los postes de una concesionaria eléctrica del grupo Distriluz, en La Libertad. Desarrolla cálculos mecánicos, interferencia electromagnética y distancias mínimas de seguridad, y prioriza el Código Nacional de Electricidad para justificar cálculos y distancias.
Conviene decir hasta dónde llega esa observación, porque es fácil estirarla. Que ese expediente no cite la IEEE 1222 no demuestra que la norma del cable sea innecesaria en un acceso a postería: un expediente justifica lo que su objetivo exige, y el suyo era el cálculo y las distancias. Lo que sí muestra es que los dos documentos responden a preguntas distintas y que el marco que se invoca depende de qué se está justificando.
El matiz de fondo importa: ninguno de los dos es una norma de OSIPTEL. El primero es una especificación contractual de un proyecto; el segundo, un expediente técnico presentado por un operador y publicado como registro público. Pero juntos muestran que el ADSS sobre postería peruana es una práctica documentada, y que el marco con el que se justifica cambia según de qué lado se mire.
Del lado contrario, conviene ser honestos: durante la elaboración de este artículo no identificamos documentos oficiales peruanos que desarrollen estas arquitecturas de forma explícita bajo esas denominaciones. Eso no significa que no se usen, son arquitecturas habituales en redes urbanas que no comparten poste con media tensión. Significa que no dimos con el documento.
Tres preguntas que resuelven la decisión
Si hay que quedarse con algo operativo, es esto. En este orden.
1. ¿Hay tensión en ese poste, y cuánta llega al punto donde va el cable? Si no hay conductores energizados, la discusión se simplifica muchísimo y el criterio pasa a ser mecánico y económico. Si los hay, la pregunta no es “¿es un poste eléctrico?” sino cuál es el potencial de espacio en el punto exacto de instalación, porque de ahí sale si el ADSS necesita chaqueta resistente al tracking.
2. ¿Quién va a mantener esto dentro de diez años, y con qué plan? Si no hay capacidad real de inspección y mantenimiento, sube el riesgo de que el mensajero deje de cumplir las condiciones de puesta a tierra que asumió el diseño, y el código pone su distancia más exigente justo en ese caso. Si sí hay plan, el Figura 8 es una solución legítima y el código lo trata igual que al ADSS.
3. ¿Hay un mensajero ya instalado que se pueda reutilizar? Si es apto, está autorizado y su reutilización sale conveniente en lo técnico y en lo económico, el lasheado deja de ser la opción rara y pasa a ser la más eficiente. Las tres condiciones se verifican; ninguna se supone.
Lo que se lleva quien decide
La arquitectura del tramo aéreo no es una preferencia de catálogo. Es el compromiso más largo del proyecto: define qué herrajes se compran, qué sabe hacer la cuadrilla y qué hay que mantener durante toda la vida de la red.
Y la conclusión que más nos costó aceptar, porque contradice lo que se repite en el rubro, es que no existe una arquitectura universalmente superior. Hay una que encaja con el entorno eléctrico del poste y con la capacidad real de mantenimiento de quien opera la red. El error caro no es elegir la que no era. Es elegirla sin haber mirado ninguna de las dos cosas.
Referencias
- Código Nacional de Electricidad, Suministro: regla 230.F (distancias de seguridad del cable de fibra óptica según su mensajero) y regla 032.C (intervalos máximos de puesta a tierra de mensajeros en 032.C.1.a y 032.C.1.b, y enlace equipotencial de mensajeros y retenidas en la misma estructura).
- IEEE 1222-2019, ensayos y desempeño de cable ADSS para líneas eléctricas, complementada por el Corrigendum 1-2025, que corrige el ensayo de vibración eólica.
- IEEE, Detection of Dryband Arcing Processes on ADSS Cable Coating y Analysis of the Experimental Results for Dry Band Arcing Deterioration of ADSS Fiber-Optic Cables in High Electric Field.
- Fichas técnicas de fabricantes de ADSS sobre umbrales de potencial de espacio y chaquetas resistentes al tracking.
- Corning: procedimiento recomendado de instalación aérea lasheada de cable de fibra óptica.
- Especificaciones técnicas de la red de transporte de un proyecto estatal peruano de banda ancha: exigencia de IEEE 1222 y de chaqueta anti-tracking entre 12 y 25 kV de potencial de espacio.
- OSIPTEL, Resolución 183-2022-CD, apéndices II y III: expediente técnico de un operador privado para instalar cable ADSS sobre postes de una concesionaria eléctrica en La Libertad.
Sobre el autor: Equipo técnico de Monstertek. Ingeniería y soporte de planta externa para proyectos FTTH y FTTx, operando desde 2018 en República Dominicana y desde 2019 en Perú y Colombia. Suministramos herrajes y materiales a ferreterías especializadas y contratas para proyectos FTTx a nivel nacional. Consultas técnicas: +51 999 000 361 · monstertek.net/contacto.
Última actualización: 26 de julio de 2026.
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